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Poesía ‘online’ pa’ la cuarentena: Marlén Curiel Ferman

HÉCTOR OMAR HERNÁNDEZ. Estar en confinamiento no le ha impedido a la escritora saltillense llegar a más de 100 transmisiones de poesía en su programa "Letras Pa' La Cuarentena"; ella nos habla de la importancia del arte en los tiempos que vivimos


Una cámara, Wi-Fi y un libro de poesía. Este es el armamento de Marlén Curiel Ferman ante la pandemia. Durante más de 100 días, ha difundido poesía a través de lecturas de muchos más poemas, donde deja claro que pase lo que pase, estos siguen siendo tiempos para el arte.


La autora de tres libros, entre ellos el ganador del Premio Dolores Castro 2018, Cantos eléctricos, nos cuenta a El Harto Arte cómo es su búsqueda de expresión a través de la palabra; sus gustos por la literatura y, en especial, por la poesía gracias a la conexión que ésta tiene con la música.

Llegó la pandemia, pero surgió tu programa “Letras Pa’ La Cuarentena”, que ya cumplió las 100 transmisiones en vivo en Facebook y Twitter. ¿En qué consiste?

Consiste en hacer comunidad, transmitirles cariño hacia alguien que no está presente, pero tal vez se encuentre solo; consiste en transmitir arte, en este caso literario. Ya estoy agregando cosas filosóficas y jurídicas, que sean diferentes a lo que ya se estaba llevando. La primera fase de esta cuestión de “Letras Pa’ La Cuarentena” fue la empatía del sentirse contento; sentirse enamorado; sentirse amar a una persona. Quiero transmitir nuevas ideas que puedan reconstruir una sociedad que ya estaba en ruinas.


¿Cómo iniciaste en este mundo de la poesía?

Inicié tratando de descubrir una voz que le diera amplitud a mis sentimientos.

¿De qué forma crees que afecta en un artista la situación actual que está viviendo el mundo?

Todo depende del enfoque previo, cuando tú estás con esta soberbia de que “el mundo me necesita y ahora van a sufrir todos y yo también porque requiero del abrazo del mundo”, entonces sí va a sufrir el artista. El mundo es una constante materia que te explora y te invita a explorar la luz y la oscuridad, al respirar el desierto del corazón todo cambia y la cuarentena se vuelve una especie de templo o retiro espiritual que a la a postre te facilita mucho, recuperar esa comunicación con el arte porque el arte siempre ha estado ahí; el problema fue que muchas personas lo convierten en un objeto de intercambio de ego y de aplauso. El arte es como el sol, ilumina porque tiene que hacerlo, no porque se sienta solo; así también el artista debe de entregar su propio arte; eso es algo inherente a él y todo lo que pase alrededor suyo son adornos sociales. Esta cuarentena lo que hizo fue potencializar esta maravilla que es amar el arte y entender que no había intermediarios.

“El arte es como el sol, ilumina porque tiene que hacerlo, no porque se sienta solo; así también el artista debe entregar su propio arte”.


¿Por qué te interesó la poesía?

En general me interesa todo lo relacionado con la literatura; no solamente la poesía, también me gusta mucho la narrativa y el ensayo. Pero me interesó la poesía porque tenía una conexión doble con la música y la espiritualidad, era como redescubrir la parte más pura del ser humano.

¿De dónde surge tu inspiración?

De la naturaleza, de este increíble milagro que es despertarte y saber que aún sigues vivo; que aún eres capaz de sentir el aire, de ver el perfume de las flores, de ver la sonrisa de algún niño, ver algún gesto de tu madre o de tu hermano, de alguna persona que ames, el amor como figura histórica, el amor como piedra fundamental de la existencia del ser humano. Esas son mis fuentes de inspiración.

¿Qué aptitudes aparte de la facilidad de la palabra se requiere para ser buen poeta?

Se requiere mucho conocerse a uno mismo; a no engañarse pensando que somos perfectos o invulnerables, porque si no nos conocemos bien corremos el riesgo de que nuestra obra se escuche afectada. También saber leer, saber leer a las personas, tener que callar y observar para entender los gestos y aptitudes de alguien. Disciplina, saber apreciar el arte en general y sobre todo entender que al poeta le toca expresar lo que otros tal vez no se atreven o no pueden.


¿Con qué autor de identificas más?

Hay muchos. En poesía, Federico García Lorca. Me identifico con él por su ritmo y su insurrección; creo que por eso me identifico con él.

¿Cuál es tu obra favorita?

Por lo pronto, sin lugar a dudas sería Poeta en Nueva York de García Lorca; lo escribió en una etapa muy convulsa, tanto propia como de la sociedad donde estaba, y lejos de deprimirse, se dedicó a denunciar lo que estaba viendo. Es un montón de testimonios que él escribe en donde resalta la voz del dominante gringo y la voz lacerada de las personas de color de piel e inmigrantes, la voz lacerada del capitalismo. Por eso y muchas cosas más me parece que es una de las mejores obras que tiene el siglo XX en cuanto a poesía en lengua española.

¿Qué compositor musical crees que hace buena poesía en su música?

El músico en general sabe hacer poesía sin ponerle letra, ahí es cuando me regreso a esta cuestión de la mezcla de los sentidos, porque uno puede escuchar la “Pastoral de Beethoven” y puedes entender todo este poema bucólico, aunque no le ponga letra a esta obra está haciendo un poema.

“Para poder apreciar la poesía hay que regresar al origen”.


La poesía es una parte de la literatura con menor reflector que otras partes. ¿A qué crees que se deba esto y cómo podemos hacer que nuevas generaciones la disfruten en su vida cotidiana?

Yo creo que un factor que fue causante de esto fue este ánimo voraz de consumismo y capitalismo; el capitalismo te enseña a degradar tu ser. Creo que hay que regresar al origen y el origen es apreciar los detalles de la vida. Para poder apreciar la poesía hay que regresar al origen.

¿Qué proyectos tienes para el futuro?

Ahora quisiera sacar este libro llamado Novo Ars Subtilior (un abrazo grande); es un poemario de ciencia ficción. Lo hice para cuestionar la evangelización. Está en un escenario de otro planeta y la evangelización la realizan unos robots evangelizadores; los llamo “androitas”. También está a la puerta el libro llamado Mujeres de ojos cerrados, que es una serie de cuentos cortos que hablan de una cosmogonía femenina indígena, también es como una construcción de la cosmogonía propia, pero está basada en deidades indígenas.


Está mi otro proyecto que empezó por Twitter, pero quiero editarlo como libro titulado Poemas de amor y resistencia. Tengo proyectos de pintura; me gusta ilustrar cosas. Tengo un proyecto de checar ciertas canciones, llevo esa espinilla de sacar canciones, y por último llevo un proyecto de performance que implica baile y poesía, estoy haciendo ciertas coreografías. Espero que salgan para este verano que tiene que ver con esta rearmonización de las partes en la primavera y cuarentena.


Marlén Curiel Ferman
Escritora originaria de Saltillo, Coahuila
-Es autora de los libros Cantos eléctricos, Animus fregandi y Rapsodia del arte.
-Obtuvo el Premio de Literatura Dolores Castro Varela 2018 por Cantos eléctricos, un poemario inspirado en Nikola Tesla.
-Estudió la Licenciatura en Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Coahuila.
-En su Facebook y Twitter ha compartido más de 100 transmisiones en vivo de su programa “Letras Pa’ La Cuarentena”, donde realiza lecturas de poesía. Síguela aquí.
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© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.