Nostalgia Disney En tiempos capitalistas

Updated: Jun 23

POR: GALEÓN CARMESÍ. ¿Podremos volver a ver el mundo con los ojos de aquel curioso niño, inadvertido de la situación en que se encuentra, viendo películas de Walt Disney?

La cinta corre. Un castillo de polvo de hadas aparece frente a un cielo azul y una melodía constituida de notas de curiosidad emanan de la televisión de caja. Los minutos parecen eternos para la impaciente mente de un niñito con de

dos de palomitas que, juzgando por la textura en la imagen del VHS, no es la primera vez que se sienta a ver esta película.


Princesas en apuros, elefantes voladores, héroes enmascarados. Momentos que transforman y hacen vibrar de emoción a fanáticos chicos y grandes. Personajes que, para muchos, aportaron la base moral de sus juicios a conciencia. Aquellos que enseñaron que la belleza está en el interior y que el amor verdadero es capaz de destruir hasta el más malvado encantamiento. Estas y muchas otras figuras son parte de la enorme familia del ilustre tío Walt, fundador del culto de la felicidad perpetua y principal promotor de la imaginación.


El legado del ratón en el castillo es vigente hasta nuestros días. Comenzando hace casi un siglo, la dinastía Disney ha demostrado su cada vez más intrusiva relevancia en la cultura popular, sin mencionar su importancia en la clásica historia del sueño americano.


"Muchas ideas inician con fines positivos, pero el hambre de poder y el exceso de dinero las corrompen."

Sin embargo, la magia parece difuminarse cuando las cartas se ponen a la mesa. Quizá es la montaña de miles de no-se-ma-bobs de plástico hechos en serie con un valor individual de treinta dólares, que terminarán desintegrándose bajo del mar en un par de siglos, o quizá la intención de patentar el Día de los Muertos como propiedad de la compañía para publicidad de cierta película porque ¡hey!, somos familia, ¿no? Talvez es la mentalidad de que sus trabajadores buscaran lo más vital, no más y se olvidaran de la preocupación de tener una vivienda y pago estable.


O como olvidarnos de las supercalifragilisticoexpialidocenas de remakes que manipulan a su audiencia utilizando el poder de la nostalgia, prometiendo revivir las sensaciones de las historias que tanto aprecian en un ciclo sin fin de referencias mediocres y tramas políticamente correctos. Sin embargo, el principal atributo de la industria es quizá la adquisición de franquicias a diestra y siniestra, utilizando la fuerza y superpoderes para crear secuelas y precuelas sin contenido creativo, convirtiendo el mundo del entretenimiento en una guerra interestelar de cantidad sobre calidad. Esta estrategia de negocio no ha sido únicamente utilizada por el emporio de la felicidad. Muchas otras marcas y compañías han hecho de la nostalgia una herramienta para vender productos al por mayor, y parece ser que esta táctica va en aumento.

Muchas ideas inician con fines positivos, pero el hambre de poder y el exceso de dinero las corrompen. Walt Disney fue un hombre visionario y su creatividad e innovación son características admirables. Promover la mentalidad de la esperanza y el poder de la amabilidad, así como la creatividad como campo laboral son elementos que inspiran a la comunidad. Sus trabajos han sido fuente de inspiración para múltiples artistas, muchos de los cuales han combinado el arte con la funcionalidad de la ingeniería y la innovación de la tecnología.


Actualmente, no existe el consumo ético bajo el capitalismo; sin embargo, esto no significa que no vale la pena tratar de ser buena persona y pelear por un mejor sistema. No es inusual el volvernos hacia el resguardo de la filosofía simplista de un jabalí y un suricato, o ver el valor en la familia y caminar hacia el futuro. Pero, ¿podremos volver a ver el mundo con los ojos de aquel curioso niño con manos de mantequilla y sal, inadvertido de la situación en que se encuentra? Tal vez no queda más que sentarse y correr la cinta.

39 views

© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.