• El Harto Arte

Más allá de las letras con Mercedes Luna Fuentes

POR IVANNA MORA HERNÁNDEZ. La poeta monclovense comparte un pedazo de su visión del mundo: desde sus inicios, hasta momentos importantes como ser prologada por Raúl Zurita


La palabra para Mercedes Luna Fuentes es una herramienta para escribir y para sentir. Además, un vehículo que la ha llevado a lectores y a lugares inesperados. La autora de libros como La habitación higiénica comparte con El Harto Arte su trabajo en la literatura.

La también conductora del programa de radio "Libros de Arena" y creadora del taller de escritura Tinta Tomate de Radio Concierto, nos habla de su poesía: visual, erótica, de muchas imágenes. Y dejamos al final un poema suyo, para los lectores de nuestra revista.


¿En qué momento la poesía entró a tu vida?

Es algo en lo que no deseo entretenerme, porque cada que me lo plantean o me lo planteo, no llego muy lejos. Tal vez es un asunto social y comunitario, está dentro de cada uno, presente. Es el asombro. Cuando se da ante un hecho o sentimiento, ahí late. Consciente o inconscientemente. De una depende abrir perfectamente bien ese espacio que nos contiene a todos, entrar.

¿Qué sucedió para que te interesara escribir?

Todos los días suceden cosas; en particular fue en la infancia, en ese momento que leía algo que no sabía estaba “prohibido” para menores de edad. Pero el propio libro que lees no te juzga y, aunque no lo entiendas del todo, tú misma no generas un prejuicio, lees como espectadora, y eso te lleva a reflexionar sobre sucesos crueles o de dolor. Creo que evoco el dolor que sentí desde niña, ese que se gesta en la soledad y no sabes por qué se expande; será el dolor de vivir, no lo sé.


¿Cuáles fueron las primeras lecturas poéticas de las que tienes memoria?

Neruda a los tres años; siempre recordaré a Neruda. Lo tenía mi madre en su librero. Y la poesía que existe en los cuentos de Las mil y una noches que ella me leía.

¿Qué autores fueron una influencia para tu trabajo?

No sé si llamarlo influencias, pero la admiración que surgió desde Eduardo Milán, a quien le agradezco haberme mostrado a Raúl Zurita. Luego en mi propia búsqueda, Marguerite Duras, y principalmente las pinturas de Francis Bacon y Lucian Freud.

En cuanto a tus autores y libros favoritos, ¿qué nos recomendarías leer?

Se me acabaría la entrevista: empezando con Marguerite Duras, Paul Auster, Raúl Zurita, María Auxiliadora Álvarez, Marguerite Yourcenar, Doris Lessing, Anne Carson, Elizabeth Bishop, Marianne Toussaint, Jeannete Lozano Clariond, Ray Bradbury, Tomas Tranströmer, William Carlos Williams, Yuri Herrera y los ensayos y libros relacionados con el psicoanálisis.

Creo que soy visual, erótica, porque las imágenes me detonan sensaciones, y lo que siento, lo callado e íntimo, me envuelve, me habla o explota como imágenes.

Comparando tu trabajo en tus comienzos y con la actualidad, ¿crees en la evolución sobre la escritura? ¿Cómo ves la distancia o cercanía entre estas etapas?

Claro, es una vergüenza lo que escribía antes de publicar, y sí que existe evolución en esa parte, si así lo deseas; no todos hacemos un esfuerzo para lograr el proceso de la evolución; si permaneces en lo mismo, ya no es creación. Es muy distinto a que te conozcan por una voz literaria, que por una forma plana de abordar cada texto donde, eso sí, es no evolucionar. Los matices, los silencios, el quiebre de temas.


¿Cómo describirías tu poesía?

No soy yo quien deberá hacerlo; han reseñado parte de mi trabajo, y dicen que privilegio las imágenes. Creo que soy visual, erótica, porque las imágenes me detonan sensaciones, y lo que siento, lo callado e íntimo, me envuelve, me habla o explota como imágenes, con ojos cerrados, o las imágenes que veo, del cuerpo, de los edificios, de la mecanización o lo virtual que hemos creado como especie. Invariablemente.

[Elegí la poesía porque] No había otra forma de expresión en mi cabeza en el momento que lo decidí.

¿Qué o quién ha sido tu inspiración al momento de escribir?

La gente cercana a mí, mis hijas, mi madre, mi padre, los hombres que he amado, la ciudad. Soy amante de las ciudades, de esta contaminación que somos, aprecio los desiertos, los bosques, la diversidad que encuentras en tu propio país y en los países que he visitado.

¿Por qué elegiste la poesía?

No había otra forma de expresión en mi cabeza en el momento que lo decidí, inclusive el momento se escapa porque la poesía se mueve constantemente. En ese instante es probable que ni siquiera la podría llamar poesía. Había un intento torpe por escribir, torpe pero honesto. Hubo un acercamiento con algo, una forma de escribir. Telegráfica y a la vez que contenía lo que deseaba expresar. Existen otras formas de expresión y estoy coqueteando con ellas, siempre.

A raíz de su prólogo [del poeta chileno Raúl Zurita], que fue un regalo inesperado, más personas escribieron sobre ese libro y abordaron mis otros libros.

¿Cuál es tu objetivo cuando vas a escribir?

No lo veo como un objetivo, mas si se trata de ser específicos, me interesa que la misma palabra se abra, sentir que hay una especie de contención ante la observación, donde creo que hay un respetar a sus deseos, y no hablo de respeto en el sentido puro, porque eso está más allá.

¿Cómo te sentiste cuando el reconocido poeta chileno Raúl Zurita celebró tu trabajo con Elogio a la incomodidad?

El asunto aquí es que una persona de este talla validó mi trabajo, parte de mi trabajo, y eso me tomó por sorpresa, cuando nadie a nivel nacional se había detenido a hacerlo. A raíz de su prólogo, que fue un regalo inesperado, más personas escribieron sobre ese libro y abordaron mis otros libros.

Has participado en distintos suplementos culturales tanto nacionales como internacionales, ¿qué experiencia te ha dejado esto como artista?

El que esas revistas atiendan a la descentralización de las voces, eso me parece interesante. Que siendo medios nacionales no sólo se circunscriben a la capital. Creo que ha sido uno de los logros que más me acomodan.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Lo llamaría mejor un oficio; hay personas que vienen detrás, que lo construyeron, este oficio me ha dado momentos y trances que no imaginé, como estar al frente de un taller donde conocí a personas valiosísimas que me han dado momentos de asombro. Me ha dado charlas interminables sin pretensión o agenda oculta, eso se nota, siempre se nota. Una de ellas, en particular no la olvido, después de desvelarnos toda la noche, por las actividades que teníamos no había otro momento y queríamos charlar, entonces cité a esa persona —porque no había otro día u otra fecha, porque viajaríamos—, en la alberca a las 7 de la mañana, y charlamos lo que nos permitió el tiempo, antes de que el silencio se viera interrumpido por las demás personas.


La palabra me ha dado países, así en abstracto, esos que he visitado. Recorrer Toledo en motocicleta como una ciudadana más; me ha dado la oportunidad de conocer a las personas sólidas, solidarias y enormes que guardo en mi corazón. Conocer personas que boxean, que limpian autos, que limpian la ciudad, que eso ya es una referencia en sí, que me hace replantearme muchos aspectos, como el ganarse la vida con tus manos; ellos lo hacen así, yo con la escritura.

¿Qué es lo que te disgusta de tu profesión?

Coincidir con personas machistas, homofóbicas y malintencionadas, eso te pone más alerta. Mas es también una forma de entrenar el músculo para evitarlas. Sucede en todas las profesiones/oficios. A esas personas, procuro evitarlas.

¿De sus obras cuál ha sido su favorita? ¿Por qué?

Es difícil, cada una ha marcado algo en mí.

¿Qué es lo que deseaste expresar con La habitación higiénica?

Que la pureza, o en anhelo de la pureza te llega a enfermar. En lo social, en lo íntimo. Reconocer a la otra parte, la que forma parte de tu casa, a las hijas/hijos como seres que necesitan que tú te comprendas antes de decir algo que puede afectar su camino o elevarlo de forma positiva. El reconocer la forma que como madre, madres tenemos para herir las heredamos de los padres, que la salud mental en México es un asunto urgente. Es una visión hacia uno mismo, el no transferir la responsabilidad a alguien de ese hecho, ya las transferencias de todos los momentos se están dando.

¿Tienes algún proyecto a futuro?

Así como futuro, no. Me interesan estas ganas que tengo de seguir observando, leer mucho más. Me interesa ver publicada la reedición de uno de mis libros con una editorial que admiro, una edición bilingüe que incluye una traducción al árabe, que es forma de descentralizar el lenguaje. Me interesa, ahora que lo planteo, la descentralizaciuón de todas las expresiones culturales, la igualdad de oportunidades, la no discriminación y el ir disolviendo el clasismo que un ser humano ejercicio hacia otro. La laicicidad en la educación. Tomarnos en serio la atención mental personal y la información relativa a la sexualidad. Me interesa llegar a concretar el construir mi casa. El ejercicio y mantener el espacio abierto a la gente que amo y quiero. Y sí, escribir, escribir, escribir, hay muchas formas de hacerlo.



Mercedes Luna Fuentes
(Monclova, Coahuila, 1969)
· Su libro Elogio a la incomodidad (Colección Siglo XX, Escritores Coahuilenses UAdeC, 2011), “se cuenta entre los libros más extraños, fuertes y fascinantes de la literatura hispanoamericana reciente”, en palabras del poeta Raúl Zurita.
· También es autora de los libros carnicero / yo (Icocult, Conaculta, 2008) y La mejor forma de usar un rifle (SEC-Conaculta, 2105).
· Ha colaborado en distintos suplementos culturales y festivales nacionales e internacionales.
· Ha sido jefa de cultura a nivel federal y consejera editorial del Grupo Reforma.
· En 2017 publicó con la poeta Lyn Coffin el libro de poemas Rifles and reception lines, en inglés y español.
· También en 2017, recibió la Presea Arte y Cultura otorgada por el gobierno de Monclova, su ciudad natal, y el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en Poesía entregado en 2018, por su libro La habitación higiénica, publicado por Mantis Editores en 2019.
· Es docente, colaboradora en la radio y televisión cultural del gobierno del estado de Coahuila y dirige el taller de creación literaria Tinta tomate, desde 2013.
47 views

© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.