• El Harto Arte

La pluma sin frontera: Claudia Luna Fuentes

POR FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ. La escritora, poeta, divulgadora científica y comunicóloga monclovense, muestra la polaridad del talento que posee a través de sus trabajos. Comparte sus conocimientos, preparación y obras para El Harto Arte


Su poesía no tiene fronteras: ha llegado a cruzar el mar cuando fue traducida al árabe para un festival en Marruecos. Originaria de Monclova, la artista tiene distintas disciplinas a las que exprime creatividad: fotografía, comunicación, divulgación científica, pero siempre tiene un eje que rige sus pasos, la poesía.


En entrevista con El Harto Arte, la autora de libros como La turba y Carne para las flores, nos comparte más sobre estas experiencias que le ha dejado la poesía y sutilmente crea una invitación a todos a dejarse llevar por este arte de la palabra: que también puede crear imágenes, como una pintura o una fotografía.


¿Qué supuso para usted romper la barrera del lenguaje al traducir al árabe sus obras literarias?

Fue bonito ser traducida por un hombre; romper estos esquemas de pensamiento que nos venden, generalmente, en los medios noticiosos donde hay odio a las mujeres por parte de la comunidad musulmana y cosas así; es una cuestión que existe pero que enfrentamos como país también nosotros. Fue muy satisfactorio saber que un hombre estaba interesado en traducir mi trabajo. Fue muy bonita esa lectura, sobre todo porque yo escuchaba esos ríos y esas voces que no te imaginas.


A mí me gusta mucho la cuestión visual, descubrir la caligrafía, verla, porque tuve la oportunidad de estar trabajando con mi traductor, ver su trabajo, su caligrafía y reconectarme un poco con mi caligrafía; darme cuenta también de cómo la estamos perdiendo. Este redescubrimiento de la caligrafía, nuestro idioma, nuestro alfabeto, para mí creo que eso fue lo que me dejó esta presentación, entre otras cosas, el encuentro de mundos más allá del festival, el desierto.

“El hambre no es solo física, sino también hambre espiritual, emocional, de la escasez de muchas cosas.”


¿Le resulta difícil escribir versos como los contenidos en La turba?

No me resulta nada difícil. Este poemario lo comencé a escribir cuando se realizó la fallida cruzada contra el hambre por el entonces presidente Enrique Peña Nieto. Fue un poemario que recibió fondos públicos, es decir, fondos de la ciudadanía. La turba no nada más habla del hambre físico, sino también del hambre espiritual, emocional, de la escasez de muchas cosas. No, no fue nada difícil, lo difícil fue al final decidir; escribí más poemas y solamente dejé algunos, pero tuve que entregar ese libro y fue muy curioso porque fue bien recibido.

¿Qué es lo que motiva a su escritura?

La vida, siempre es para mí una conexión que se alimenta todo el tiempo. Te puedo hablar de influencias literarias evidentemente desde que estaba pequeñita: Pablo Neruda, de cuando agarraba esos libros en la biblioteca de casa de mis padres, que era la biblioteca de mi mamá; García Márquez, Edgar Allan Poe, varios autores pero, sin duda creo que la influencia mayor es la gente con quien convivo, la naturaleza, las personas con quienes entablo relaciones laborales, cuando estoy en la naturaleza y que veo cómo se siembra.


Me gusta mucho aprender de cosas que no conozco y yo siento que todos esos conocimientos han alimentado lo que yo escribo; eso me parece muy importante. Sin duda tiene un espacio particular la música, en el sentido más amplio, como los sonidos. Ciertos autores también pero, sobre todo, los sonidos del mundo, esa es fuente de mi inspiración.

“La vida, siempre es para mí una conexión que se alimenta todo el tiempo.”


¿De qué manera surge la vocación por ser escritora?

Estudié Ciencias de la Comunicación y en Monclova trabajé como reportera para el periódico Vanguardia. Mi padre fue obrero, entonces yo cubría manifestaciones sobre los obreros y de repente las crónicas comenzaban a ser muy coloridas; o cuestiones sobre la educación y salía como un chipote y lo ilustré muy bonito. Era como una rosa de fuego en donde yo volaba de la acerera y los obreros y creo que, a partir de ahí, de esa génesis del compromiso y reflexión social nació mi primer poema; básicamente ahí creo es el origen de la escritura poética.

¿Cómo describe su poesía?

Sin fronteras, omnívora, cambiante; como un poliedro que flota y que puede pertenecer a cualquier reino, que cambia de color y de estado. Como una fuerza de vida que se manifiesta todo el tiempo y que a veces puede ser a través de la voz, de la palabra, del sonido, de la imagen, de la contemplación; algo muy cambiante que puede ser de cualquier reino.

¿Qué facilidad otorga Saltillo para dar a conocer su obra?

Me siento muy afortunada porque trabajaba como reportera en Monclova cuando apliqué para la primera beca en Saltillo y me la dieron en el 94. Siento que fue un buen recibimiento y rarísimo porque los jurados eran de Zacatecas, Cuidad de México; nadie me conocía. Sin embargo, creo que sonaron aquí en Saltillo. Coincidentemente, me tuve que venir a vivir a la ciudad, seguí trabajando como reportera. Siento que ese trabajo de ser reportera, de haber publicado eso, me abrió muchas puertas, no me costó esfuerzo. No sé si mi respuesta conteste exclusivamente a Saltillo, aquí lo que veo que falta un poquito más son talleres gratuitos. Hay más bien esfuerzos independientes. En este momento de crisis, creo Saltillo lo que ofrece es compartir lo que tú ya tienes.

“”Mi poesía es sin fronteras, omnívora, cambiante; como un poliedro que flota y que puede pertenecer a cualquier reino.”

¿Cómo fue su incursión en la fotografía?

Tomaba muchas fotos durante mi carrera universitaria. Yo era de la vieja escuela, teníamos que tomar las fotos en cámara análogas y revelar. Mis fotos fueron así y solamente las migré un poquito al final, en la hora de la impresión, a la cuestión digital; modificar un poco los colores, pero, fue todo con cámara análoga y a mí me gusta mucho. Pero ya no lo puedo hacer, todo es digital ahorita; no tengo un laboratorio de revelado ni nada. Años atrás logré una mención con una fotografía de una mujer que estaba planchando, se ve desde una ventana, era de noche, salí a tomar fotos y estaba ella planchado; es una silueta que apenas se ve, pero, la fotografía del basurero, que obtuvo el primer lugar, es un tríptico, una composición. La fotografía recientemente la he redescubierto, pero más en el sentido contemporáneo, a partir de una selección para trabajar con un grupo de creadores, que admiro muchísimo, en el programa de foto arte contemporánea, ahí estoy trabajando.


Si pudiera cambiar algo de la sociedad mexicana, cualquier cosa, ¿qué sería?

La solidaridad, creo que no es que la cambiaría, abogaría por que fuéramos más solidarios entre nosotros. Eso es la raíz de todo, que nos demos cuenta de que estamos entrelazados; ningún logro es personal, cualquier logro de un creador, obrero, profesor, científico, músico, se hace en colaboración con el talento de otros, con la ayuda de otros. Siempre es así y nunca estamos solos, eso es una ilusión mental; me gustaría mucho abogar por mayor solidaridad, empatía y sobre todo por una honestidad. que es necesaria en estos momentos.

Entre cronista, poeta, maestra, fotógrafa, ¿Claudia Luna se define como…?

¿Cómo me definiría más? Poeta. La poesía es algo extenso porque es una mirada sobre el mundo y es un estar en el mundo, que lo puede colorear todo, lo puede sustanciar todo. En mi trabajo, por ejemplo, en el Museo del Desierto en divulgación, hay mucho de poesía en las cédulas o guiones que escribo; por ejemplo, ahora estoy muy contenta: un conservacionista, Mauricio de la Masa, me pidió que colaborara en un guion para la conservación de los pastizales. Me dijo que quería que fuera algo muy poético, lo que para mí fue genial y resulta que fue seleccionado para dos festivales de conservación ambiental; uno que va a tener cede en Nueva York y en Los Ángeles y el otro en Austria. Hasta allá va la mirada poética; puede provocar un movimiento en el ánimo, o sea, puede conmover y puede llevar a la reflexión, que es distinta, a la reflexión que se logar a través de un documento histórico, una reseña, un artículo, una marcha; pero se logran cosas distintas. La poesía sí creo que va a otro lado, puede tener esa posibilidad de conectar y de aludir a otra cosa para conmover el ánima de la persona con la que estás intentando conectar a través de lo que sea que estás produciendo.

“La poesía es algo extenso porque es una mirada sobre el mundo y es un estar en el mundo, que lo puede colorear todo, lo puede sustanciar todo.”

¿Podría hablar de algún proyecto que tenga en puerta?

Estoy seleccionando, junto con Alejandro Fuentes Quezada y Avelina Fuentes Quezada, mis textos que dan costumbre a la naturaleza, para ser exhibidos en París en febrero del año que entra; y estoy trabajando en poemas sonoros, que son palabras con valores en sonidos, para acompañar una instalación que tiene por ahí Alejandro.


Estoy generando poemas que tienen que ver con el agua; los elementos que ellos manejan también son elementos de la naturaleza y hay una discusión muy interesante en su proyecto: que hay tensión entre creación y destrucción entonces a ver qué es lo que ellos, deciden dejar; de la poesía sonora que estoy generando. Estoy trabajando en un video-poema, eso lo estoy haciendo solamente con mi hija, que es antropóloga y también es muy buena para la edición; es una experta en antropología visual. Ella y yo estamos trabajando en un proyecto muy personal, muy onírico sobre el agua.


Claudia Luna Fuentes
Poeta originaria de Monclova, Coahuila
· Una de las seis poetas cuyos trabajos han sido traducidos al idioma árabe
· Primer lugar en el concurso de Fotografía Luz y forma 2003
· Directora de Divulgación Científica en el Museo del Desierto
· Entre sus libros están: Los frutos del sol (Castillo Mac Millan 2005) libro infantil y poemarios entre los que figuran Casa de sol (FECA-CONACULTA 1995), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, 2005), Carne para las flores. Antología personal (Aullido Libros, España 2011) y Las flores desenfundan sus espinas. Antología personal (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2013). Aparece en Anuario de poesía mexicana (FCE, 2006). Recibió mención en el II Certamen de Periodismo Fernando Benítez de la UAdeG
· Recibió la presea de poesía Manuel Acuña 2008
· Fue becaria FORCA-Noreste 2011-2012, en Lima, Perú, impartiendo talleres sobre poesía objetual
· Como invitada de honor del festival Internacional de Teatro Tánger 2013 en Marruecos, se leyó parte de su poesía traducida al árabe.
· Coordina el colectivo de arte urbano Yo Soy Zapalinamé
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© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.