El muralismo como política

Updated: Jun 22

POR: FRIDA MORALES. El muralismo forma parte de la historia del arte mexicano gracias a sus propósitos. Existen varios artistas que destacan, aquí hablaremos de Diego Rivera y su aporte al arte con sus temas políticos.


Vivimos en un mundo que necesita un profundo cambio. Los movimientos sociales salen a las calles a exigir los derechos y deberes que nos fueron arrebatados por siglos; y, mientras, sigue en aumento la opresión ya desigualdad.


El arte, así como todas las profesiones debe estar al servicio de la humanidad. ¿Si no hacemos arte para la vida, entonces para qué lo hacemos? Si nuestra producción no contribuye en la construcción del individuo y de la sociedad, ¿entonces para quién lo hacemos? Esto no es un proceso nuevo, anteriormente tenemos como ejemplos a José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y de quien hablaremos, Diego Rivera, reconocible triada de muralistas mexicanos. Los tres impulsores de un contenido político.

¿Si no hacemos arte para la vida, entonces para qué lo hacemos? Si nuestra producción no contribuye en la construcción del individuo y de la sociedad entonces ¿Para quién lo hacemos?

Rivera fue un gran estudioso del arte maya y azteca; y uno de los fundadores del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores, un antecedente importante y cuna del muralismo. Éste se propuso ser un arte total, un arte para el pueblo. Una de las ideas centrales del muralismo, es sociabilizar el arte rechazando la pintura tradicional de caballete. Con un origen indigenista, es en la década de 1920 cuando el muralismo encuentra su auge y recibe muchísimos encargos por parte del estado para hacer enormes composiciones de murales. Los edificios públicos y los muros de la ciudad se transformaron en los espacios predilectos para el arte. Diego Rivera fue un artista comprometido políticamente. Desde 1922 formó parte del Partido Comunista Mexicano, llegando incluso a ser parte de su comité. En 1929 es expulsado del Partido Comunista Mexicano. El argumento fue que Rivera estaba trabajando para el gobierno mexicano, por lo tanto él estaba colaborando con un régimen anti-comunista.



Entre 1930 y 1934 Rivera residió en Estados Unidos en donde firmó un contrato para realizar un mural en el edificio Rockefeller Center. En este mural, aparece representado en el centro un obrero operando una máquina que controla el universo, manejando la vida, que divide el macrocosmos y el microcosmo. La obra contiene una fuerte crítica al capitalismo que se caracteriza por la lucha de clases y destruido por la guerra y la represión. Por otro lado se ve a la ciencia, poniendo a Charles Darwin como uno de sus representantes. La religión también se encuentra representada en una figura de piedra. Las ideas revolucionarias están en las figuras de Marx y Engels, Lenin y Trotsky. También se encuentra el Ejército Rojo y se puede ver la unión de la clase obrera. Obras como éstas fueron destruidas gracias a su mensaje comunista y buen lenguaje, puesto que el pueblo mexicano era analfabeta, por ejemplo, pero no analfabetas visuales y podían interpretar lo que estos murales trataban de decir.


¿Por qué pensar que muralistas como ellos mancharon el arte mexicano?


¿Por qué no querer aceptar que el arte es también una forma de salvar a la sociedad?

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© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.