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10 curiosidades de Pedro Páramo: 65 aniversario

POR LIVIO ÁVILA. Obra fundamental de la literatura mexicana, la novela de Juan Rulfo sigue vigente con su enigmática historia y aquí la recordamos con datos que quizá no todos conocen


Pedro Páramo fue publicado el 18 de julio de 1955. Hace 65 años nació la leyenda de un libro que muchos consideran "perfecto" y que llenó de realismo mágico a la literatura mexicana, incluso antes de que este término fuera popular. Con una historia intrigante, donde cada palabra y cada punto tienen una resonancia, la breve novela de Juan Rulfo regala poesía y sorpresas a todos sus lectores.


En El Harto Arte celebramos el 65 aniversario de esta obra a la que recordamos con 10 curiosidades que circulan alrededor del libro que sigue y seguirá vigente. Comala sigue en nostros como la primera vez que la conocimos. ¿O somos nosotros los que seguimos allí?

1. Su inicio es frecuentemente citado como de los arranques de novelas mejor escritos: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera”. En estas pocas líneas nos abre a una historia contándonos muchos detalles, situándonos en algo que acaba de suceder y algo que está sucediendo. Logra su cometido: atrapar la atención del lector.



2. Se trata de una historia no lineal, donde el lector va descubriendo la travesía de Juan Preciado, quien llega a Comala, un pueblo que tiene tintes fantasmagóricos. Descubrir la “realidad” es una de las grandes fascinaciones al leer esta importante novela en la literatura en español.

3. Existe una película filmada en México, estrenada en 1967. Es un filme que llevó a la pantalla grande la historia escrita por Rulfo. Fue dirigida por Carlos Velo y participan actores hasta hoy vigentes, como Pilar Pellicer, Ignacio López Tarso, Julissa y Eric del Castillo. La adaptación del guion fue hecha por el escritor Carlos Fuentes al lado de Carlos Velo y Manuel Barbachano Ponce. El director de fotografía fue Gabriel Figueroa, quien también se encargó de la fotografía de otros importantes filmes mexicanos, como La perla y Los olvidados.


Sin embargo, a pesar de la publicidad y apoyo del gobierno, la película no tuvo precisamente comentarios positivos, como el que señaló López Tarso: “El primer error grave: el reparto secundario estaba muy bien, pero para el Pedro Páramo, contratan a John Gavin, un actor gringo de segunda, que se vería muy bonito disfrazado de charro, pero que jamás pudo con el personaje... […] de seguro pensaron que eso le abriría a la película el mercado internacional, pero no fue así”.


Incluso el mismo director, Carlos Velo, señaló que no era lo que se esperaba y mencionó estar decepcionado. La película generó una gran expectativa y al parecer no logró llenarla.



4. Su autor Juan Rulfo (Acapulco, 1917-Ciudad de México, 1986), sólo dejó a la literatura dos obras: Pedro Páramo, esta novela breve, y El llano en llamas, un libro de cuentos semejante en tono, atmósferas y personajes, pero en otras situaciones. Ambas son obras que cualquier lector debe darse la oportunidad de disfrutar. Obras pilares de la literatura mexicana.



5. El poeta y editor Alí Chumacero (1918-2010) fue el encargado de revisar la novela para ser publicada por parte del Fondo de Cultura Económica, donde laboró por más de 50 años. Corre el rumor de que fue Chumacero el genio detrás de la pulcra escritura del libro. Sin embargo, Chumacero negó haber hecho mejorías importantes a la obra entregada por Rulfo.

6. La novela tiene un tema frecuente en la literatura: la búsqueda del padre. La travesía que, por ejemplo, hizo Telémaco para hallar a su padre Odiseo en La odisea, la mítica historia griega atribuida a Homero.

7. También se relaciona esta travesía de Juan Preciado con Quetzalcóatl: “ambos viajan a la ciudad de los muertos en búsqueda de memoria” (fuente).



8. La obra también se considera prosa poética. A pesar de narrar una historia, lo hace con palabras elegidas meticulosamente y con un efecto sonoro y retórico que es agradable, como si se leyese un poema. Hay frases como: “me mataron los murmullos”; “Cada suspiro es como un sorbo de vida del que uno se deshace” o “La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas”.


9. Tiene un fuerte lenguaje mexicano y, sobre todo, local. Pues hay expresiones que eran propias de costumbres de su región. Felipe Garrido dice que no en todas partes ha sido comprendido. Recordemos que esta obra se ha traducido a distintas lenguas, saltando fronteras y es objeto de estudio de numerosas tesis.

10. Se piensa que Rulfo decidió no publicar más que este libro y su otro de cuentos, porque se cree que era tan autocrítico que decidió que ya había escrito sus mejores obras, señala Felipe Garrido. Entre los escritores mexicanos, se halla el chascarrillo de que el libro es tan perfecto que cuando lo terminó, decidió no escribir más porque, pues ya había escrito lo mejor y la perfección. Algo que muchos escritores quisiéramos.


¿Ya leíste Pedro Páramo? Si es así, quizá es momento de volver a este mundo fascinante que creó Rulfo, pues su brevedad aligera la lectura y nos da un escape asegurado en esta cuarentena.

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© 2020. Del Taller de Redacción Superior. EAP "Profesor Rubén Herrera". UAdeC. Editor: Livio Ávila.